ASION CUENTA

Blog oficial de ASION (Asociación de Padres de niños con Cáncer)

Entrevista: 25 años de voluntariado

2 comentarios

Como tod@s sabéis, el voluntariado es una parte muy importante dentro de ASION, ya que gracias a su colaboración, podemos desarrollar gran parte de nuestras actividades con los niños y sus familias.

Una forma que tenemos de reconocer la labor que ellos realizan, es mediante la entrega del pin de plata, que se entrega desde principios de los años 2000, a todos aquellos voluntarios que llevan desarrollando su actividad por más de 5 años.

Sin embargo, hemos querido reconocer más su labor realizando una entrevista a dos de nuestras voluntarias Cristina y Mónica que van una tarde a la semana al Hospital Niño Jesús (Madrid), para que podáis conocer de primera mano, su experiencia como voluntarias de ASION, qué les motivó a querer apuntarse a tareas de voluntariado, etc. Esperamos, todo el equipo de ASION, que disfrutéis estas entrevistas.

Pregunta (P): ¿A qué te dedicas?

Respuesta Mónica (RM): Yo soy fotógrafa. Trabajo en un centro de investigación para el CSIC haciendo fotografía científica.

Respuesta Cristina (RC): Soy estudiante de Psicología y doy clases particulares a niños.

P: ¿Tienes algún tipo de especialización de cara al voluntariado?

RM: No, no tengo ningún tipo de especialización al voluntariado.

RC: No.

P: ¿Cuánto le dedicas al voluntariado?

RM: Le dedico un día a la semana, un par de horas, pero solo a ASION.

RC: 2 horas y media a la semana.

P: ¿Cuánto tiempo llevas de voluntaria en ASION?

RM: Voy a hacer siete años en junio.

RC: Aún no hace un año, comencé en Julio de 2013.

P: ¿Has tenido experiencia previa como voluntaria?

RM: Sí. Mi primera experiencia fue en Madrid, en el barrio de Lavapiés, en una asociación pequeñita que se llama Madrid Puerta Abierta. Ellos trabajaban también con infancia, clases de apoyo, talleres de ocio y tiempo libre.

En esta asociación iba más tiempo, empecé como voluntaria, pero luego me contrataron para dar un taller e iba los viernes y los sábados por las tardes.

RC: No.

P: ¿Por qué has querido hacerte voluntaria? ¿Por qué has querido dedicarte al voluntariado oncológico con niños?, ¿Y por qué de ASION?

RM: Decidí hacerme voluntaria por convicción personal. Haber llegado al voluntariado oncológico infantil, fue carácter del azar, porque cuando terminó mi experiencia con Madrid Puerta Abierta, estuve un período de unos dos años sin hacer voluntariado, decidí reengancharme y una de las ofertas del voluntariado fue la de ASION, por lo que llamé, pregunte, hice la entrevista… y fueron los primeros que me dijeron, ¡adelante!.

RC: He querido hacerme voluntaria porque me parece una experiencia personal muy gratificante.

Me decidí por un voluntariado oncológico infantil porque me gustan mucho los niños y considero que estos niños pasan mucho tiempo dentro de un hospital y es una labor muy bonita la de quienes asisten allí para hacerles más amenos los días.

Un día hablando con mis amigas les comenté que llevaba un tiempo pensando en hacer voluntariado y les dije que me interesaban especialmente los voluntariados en oncología infantil. En un principio me desanimaron bastante porque todo el mundo me decía que había una lista de espera muy larga y me iba a resultar imposible entrar. Pese a ello, decidí buscar por internet las distintas asociaciones que hacían voluntariado en oncología infantil. Finalmente, decidí ponerme en contacto con ASION porque me parece que es una asociación que hace una gran labor tanto con las familias como con los niños y, además, me gustaron mucho las actividades que vi en la página web que realizaban, encajaban con lo que estaba buscando. En un primer momento no me respondieron al email y pensé, tal y como todos me habían dicho, que habría una lista de espera muy larga. Para mi sorpresa, en Junio Gema se puso en contacto conmigo y ¡aquí estoy!

P: ¿Ha surgido algún momento que te haya marcado en tu labor como voluntario/a?, ¿Querrías compartirlo?, ¿Cómo se actúa en esos momentos?

RM: Realmente, más que como voluntaria… como persona… me ha hecho profundamente más humana y… de alguna manera la experiencia que he adquirido a nivel personal como voluntaria, me ha enriquecido mucho en mi vida personal.

Tuve una experiencia personal, una pérdida muy importante en mi existencia que me marcó como persona. Creo que ha sido la pérdida mayor que he tenido a lo largo de mi vida, y… como voluntaria me coloco en la persona que acompaña, con una cierta distancia emocional, siento la pérdida, pero de una manera no tan profunda como los familiares, pero en cada situación ha sido muy diferente a lo largo de estos siete años. Sin embargo, depende mucho del vínculo que establezca con los niños, recientemente ha habido un perdida de un paciente con el que tenía un cierto vínculo y ha sido la experiencia más diferente que he tenido en estos años como voluntaria. Mi reacción fue completamente diferente, generalmente me aproximo desde el respeto a los padres, a veces, simplemente basta con un beso o un abrazo, es decir, hacerles llegar que estás ahí, que sabes lo que están pasando. En otras ocasiones he compartido una última tarde de juego con el paciente, sabiendo que iba a volver a su casa o que iba a ingresar en cuidados paliativos, pero como si fuese una tarde más. Pero para mí el venir al hospital, la tarde empieza y termina ese mismo día.

Con este último paciente fue una situación un poco loca de pasillo, de ver que algo pasaba, pero no sabías muy bien el qué y… no quise preguntar, mantuve la distancia. No quise saber, es la primera vez que actúo de esta manera, generalmente se sabe, pero en esta ocasión no, y ese día estuve especialmente triste. No quise saber, porque tenía que estar con el resto de niños.

RC: El momento que más me ha marcado fue el fallecimiento de un niño del hospital. Me marcó especialmente el cómo me enteré. En el cole de la planta de San Ildefonso había un hombre hablando por teléfono, el padre de un niño, y escuché como entre lágrimas comunicaba a alguien por teléfono que les habían dicho los médicos que ya no podían hacer nada más, que le iban a poner morfina para los dolores y que prepararían el traslado. Yo a este hombre no le había visto nunca por el hospital y no sabía de quién era padre, pero al rato le vi entrando en la habitación de un niño al que tenía un especial cariño y el saber que lo que acababa de oír pertenecía a él fue realmente duro, más aun teniendo que estar toda la tarde al lado de la familia viendo cómo estaban de destrozados. El mantener el “tipo” en ese momento fue lo que más me ha costado en todo este tiempo, pero he de decir que lo conseguí.

P: Alguna otra anécdota que hayas tenido como voluntario/a

RM: Anécdotas ha habido un montón, no puedo definirte ninguna. Ha habido niños extraordinarios, superdivertidos que te llevaban al límite de la creatividad y de la imaginación.

Te contare una de un paciente de larga duración (era muy especial, al principio, a los voluntarios del jueves no nos “caía” demasiado bien. Tenía un carácter con el que no conectábamos) venían de fuera de Madrid e hicimos como una especie de tómbola en navidad, y un compañero trajo cosas de la empresa en la que trabajaba, además trajo una camiseta firmada por los jugadores del Madrid, se hizo un sorteo, un bingo, etc. Entonces él ganó la camiseta, era su obsesión, y en lugar de estar contento porque tenía una camiseta del Real Madrid, lo primero que dijo fue “Qué bien, esto lo voy a poner en eBay y lo voy a vender y sacar un montón de dinero”. Y a raíz de esa anécdota, nuestra visión hacia él cambió, y fue al final una de las personas que más han tocado mi corazón.

RC: Mi primer día en el hospital fue para mí un día muy especial. Llegué y estaba bastante nerviosa, era la primera vez que estaba en el hospital Niño Jesús y nunca antes había estado en una planta de oncología, no sabía qué iba a sentir. Tras hacer la ronda, que hice junto a una compañera que llevaba más tiempo y que fue quien nos instruyó en cómo se hacían las cosas, hice un acompañamiento a una niña de 10 años que se llamaba Alicia. Estuvimos toda la tarde jugando al dominó una de mis compañeras, la niña y yo y nos lo pasamos realmente bien, y ya cuando nos íbamos se puso a enseñarnos las pulseras que había estado haciendo. Así, le dijimos: ¡anda!, pues podrías hacernos a nosotras una pulsera.

A la semana siguiente llegué al hospital y por el pasillo me encontré con la madre de la niña y me dijo que Alicia tenía algo para mí y mi compañera y cuando pasamos por su cuarto haciendo la ruta nos dio un sobre con nuestros nombres y dentro una pulsera, me hizo una especial ilusión, sobre todo porque aún estaba un poco nerviosa, sólo era mi segundo día.

P: ¿Qué te aporta el voluntariado?

RM: El voluntariado me aporta ser una pieza activa de la sociedad, en la creación de lo que yo creo como el bienestar común y me aporta muchísimo a nivel personal conocer personas en una situación muy concreta, pero personas extraordinarias, y que desgraciadamente, por la situación que viven yo las conozco y entro en contacto con ellas que de ninguna otra manera hubiese conocido.

Y por supuesto me encanta jugar, me encantan los niños, volver a ser una niña.

RC: Me aporta alegría, satisfacción conmigo misma.

P: ¿Cómo repercute en tu vida diaria lo que haces como voluntaria?

RM: Esto se retroalimenta, mi parte como voluntaria, que en realidad no es diferente a como soy como persona en el trabajo, y eso ha sido interesante verlo, observo que soy más paciente, más tolerante, más asertiva, empática… pero ya lo era antes de ser voluntaria, lo que pasa que ahora lo refuerza.

RC: Hace que no me preocupe tanto por los problemas de la vida cotidiana, que no me tome la vida tan en serio. Normalmente, creo que todos, nos preocupamos por cosas que en realidad no tienen tanta importancia como les damos (haber discutido con nuestros padres, tener un examen, etc.) y se nos borra la sonrisa de la cara cuando no debería ser así. Ser voluntaria hace que cada día me levante con una sonrisa en la cara y me enfrente a cada cosa que suceda con optimismo.

P: ¿Por qué crees que es importante que la gente haga voluntariado?, ¿Lo recomendarías?

RM: Creo que es fundamental que la gente haga voluntariado, es una de las actividades más enriquecedoras a nivel humano.

Invitaría a todas las personas a realizar alguna labor de voluntariado al menos una vez en su vida, aunque sea un pequeño gesto un día

RC: Lo recomendaría sin dudarlo, creo que es muy importante porque el hecho de ayudar a los demás y de hacer algo que te gusta repercute directamente en nuestros niveles de felicidad.

P: ¿Qué le dirías a alguien que quiere hacerse voluntario/a?

RM: Le animaría. Le diría que no pierda el tiempo, que se ponga a buscar. Pero que primero haga una mirada hacia adentro de las cosas que le gustan o que él/ella podría aportar, y que según eso, buscase una asociación o una ONG que le permitiese canalizar esas cualidades, actitudes, aptitudes que tiene y que esa asociación sea la que mejor cuadrase en su perfil y que presentase autocandidatura.

RC: Que cada día que haga voluntariado conserve la sonrisa con la que empezó el primer día y que no dejen de enviar un email o ponerse en contacto con una asociación por pensar: “seguro ya hay mucha gente y en este momento no van a contar conmigo”.

 

2 pensamientos en “Entrevista: 25 años de voluntariado

  1. Me encanta la labor que hacéis
    Soy voluntaria hace 5años de aoex como en mi ciudad no hay oncología pediatríca hago el voluntariado en hospital de día pero me encantaría estar como vosotras con niños
    Os admiro y os envidio!!!
    Saludos y adelante con vuestra maravillosa labor

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